La nube es la forma más común de desplegar un proyecto. Algunas de las plataformas más populares son AWS, Google Cloud y Azure.
Vercel
AWS
Azure
Docker
Linode
Digital Ocean
Edge
Los despliegues edge usan computación distribuida para acercar los datos y los servicios a los usuarios, lo que reduce la latencia y mejora los tiempos de respuesta. Son especialmente útiles para aplicaciones en tiempo real y servicios que necesitan procesar y entregar datos muy rápido. Al acortar la distancia que recorren los datos, mejoran la experiencia del usuario y también pueden reducir los costes de ancho de banda.
Local
Los despliegues locales (on-premises) se alojan en los propios servidores e infraestructura de la empresa. Así las organizaciones tienen más control sobre sus datos y aplicaciones, lo que les ayuda a cumplir requisitos concretos de seguridad y normativa. A cambio, exigen muchos recursos para mantenerlos y administrarlos, y son menos flexibles y escalables que la nube o el edge.